INHIBIR EL CRECIMIENTO BIOLOGICO
Las altas temperaturas, la humedad relativa existente en la
torre, así como, la materia orgánica y algunos compuestos químicos
disueltos en el agua, proporcionan las mejores condiciones
para el desarrollo de microorganismo.
Este crecimiento biológico reduce la sección de las
conducciones y por tanto aumenta la resistencia hidrodinámica
de las tuberías. La eficacia de la transferencia de calor de
los condensadores se ve claramente disminuida.
El desarrollo microbiano y de los hongos aumenta las tasas
de corrosión de muchos de los metales empleados en la
fabricación de las torres. Este problema se ve incrementado
en aquellas instalaciones de funcionamiento en discontinuo.
Una parada en el sistema por un periodo más o menos
prolongado, provoca la estanqueidad del agua y favorece el
crecimiento biológico.
La aplicación, muy extendida, de productos químicos
(algicidas) para paliar este problema, provoca resultados
contradictorios, pues elimina ciertos tipos de algas pero
favorece la reproducción de otras.
La aplicación del OZONO tiene grandes ventajas debido a
los siguientes motivos:
El OZONO es el mejor desinfectante, atacando a todo tipo de
microorganismos, bacterias, virus, protozoos, e inhibiendo su
crecimiento. Su utilización en las torres de refrigeración
es viable debido a que la inyección de ozono se realiza
constantemente quedando siempre residuales tanto en la torre
como en los usuarios o sistemas que utilizan el agua de
refrigeración.
El OZONO es utilizado como BIOCIDA. Al igual que en su uso
en las piscinas, el OZONO no sólo desinfecta el agua sino que
ataca a las algas que puedan formarse, reduciendo así su
crecimiento y manteniendo el agua expuesta a la luz solar en
condiciones apropiadas para el baño.
El OZONO reduce el "biofilm" o biopelícula que
se forma en la torre de refrigeración y que es el principal
causante de la corrosión y de la reducción del intercambio térmico.
El OZONO es mejor biocida que el CLORO, y ello queda
demostrado estudiando por ejemplo el nivel de corrosión de
las torres debido a la formación de la biopelícula.
INHIBIR LA CORROSIÓN
Con relación a la utilización del CLORO la utilización
del OZONO reduce el índice de corrosión al año (mm/a).
El OZONO no evita directamente la corrosión porque no crea
ninguna película protectora, así, solamente se explica la
reducción de la corrosión por la reducción del crecimiento
biológico, siendo los microorganismos en el 90% de los casos
los causantes de la corrosión electroquímica.
Podemos comprobar que con el ozono se consigue menos
corrosión en la torre que con el cloro analizando el agua y
comprobando que el compuesto metálico mayoritario del
material de la torre no aumenta de la misma forma en el agua,
con relación al agua de aporte, al igual que con el cloro.