La aplicación del ozono en lavanderías industriales comenzó en los Estados Unidos a principios de los 90. Los principales objetivos buscados eran la reducción de costes energéticos, reducción de químicos y reciclar la mayor cantidad de agua posible.
Tras las primeras instalaciones industriales en lavanderías de hospitales , hoteles y prisiones, y en vista de los resultados, el número de empresas que ha adoptado este sistema a crecido de forma exponencial
BENEFICIOS DE LA APLICACIÓN:
Ahorro de agua caliente (energía): 70%-80%
Reducción de productos químicos: 50% - 60%
Reducción de los tiempos de lavado: 25%
Reducción del consumo de agua: 25%
Aumento de la vida de las prendas: 30%